Hábitos de la infancia son claves para una correcta salud bucodental en la edad adulta. Los factores hereditarios son un factor determinante peor no son los únicos.

A continuación hacemos un breve repaso por los diferentes factores tanto hereditarios como ambientales que condicionan la posición de los dientes y, por tanto, la mordida, la estética de la sonrisa e, incluso la estética facial.

  • La herencia influye en:

–       Crecimiento de los huesos.

–       Tamaño y forma de los dientes.

–       Número de dientes.

–       Existencia de alteraciones en la erupción de los dientes.

  • Factores ambientales:

–       Presencia de hábitos como chuparse el dedo o usar el chupete produce alteraciones en el crecimiento de los huesos maxilares.

–       El consumo de alimentos blandos de hoy en día disminuye el desarrollo de los huesos para albergar los dientes.

–       Los problemas respiratorios. La mala respiración por la nariz, por inflamación de las amígdalas y vegetaciones o por alergias nasales empeoran el desarrollo normal de los huesos maxilares y la correspondiente dentadura.

–       La pérdida prematura de dientes y muelas de leche dificulta la erupción de los dientes definitivos. Provocada normalmente por caries debidas al abuso de dulces.

–       Enfermedades periodontales debidas a causas multifactoriales tienden a empeorar el hueso y las encías que soportan los dientes dando lugar a malposiciones y movilidad dentaria.

Es importante que los padres estén atentos a estos factores para poder acudir al odontopediatra y buscar soluciones oportunas.