Fiebre en los bebés: ¿serán los dientes?

Siempre se ha pensado que la salida de los dientes en los más pequeños produce fiebre. Si se piensa fríamente, cuando somos adultos un fuerte dolor como el que puede producirse con las muelas del juicio no produce fiebre. Entonces, si en los adultos no pasa, ¿por qué cremos que se produce un elevado aumento de temperatura en los bebés? Desde la Academia Americana de Pediatría lo tienen bastante claro: “cuando le están saliendo los dientes a su bebé puede presentarse un pequeño aumento de la temperatura corporal. Pero si la temperatura llega a los 38 grados o más, probablemente no es debido a la dentición. Si su bebé tiene síntomas, tales como fiebre, vómitos, o diarrea, y coincide que le están saliendo los dientes, consulte con su pediatra porque no se tratará de la dentición, sino de una enfermedad que previsiblemente requiera de tratamiento”.

Nuestra odontopediatra, Lucía Dieguez, con clínica dental en Ourense, explica que la fiebre como tal tiene lugar porque hay una infección bacteriana detrás. El proceso de erupción del diente es inflamatorio, por eso suele producirse ese ligero aumento de la temperatura corporal, aparte de que el bebé babea mucho en estos casos. De hecho cuando les ves que les sale un diente la zona está hinchada, enrojecida y caliente. Sí que les puede doler, pero fiebre como tal no”.

Los primeros dientes comienzan a salir en torno a los 4 o 5 meses de edad, aunque hay niños que hasta el año no les salen.  La dentición de leche se completa en torno a los 3 años, aunque cada niño lleva su ritmo. Lo normal es que aparezcan en torno a los 4-5 meses, pero no se considera retraso hasta que el niño cumple un año y no tiene ni un diente. Si a partir de los 13-14 meses siguen sin aparecerle, sí que hay que empezar a investigar qué hay detrás. Por otro lado, los dientes de leche se empiezan a caer entre los 5 y los 6 años.

Casi siempre los primeros en salir son los incisivos inferiores (los de delante y en el centro, abajo). Sin embargo no hay reglas fijas, como en tantas otras cosas del desarrollo del niño. A algunos les salen antes (incluso hay niños que nacen con dientes) y a otros les tardan más en salir. Eso sí, el tardío también lo será a la hora de cambiar los dientes de leche por la dentición definitiva. Antes de los 3 años suele completarse la erupción de los dientes completamente.

Aunque en gran parte de los niños la salida de los dientes no ocasiona ninguna molestias mientras otros niños se muestran más inquietos y llorones, babean más y muerden todo lo que alcanzan cuando la encía está hinchada, algo enrojecida, y el diente está a punto de brotar.  En algunos niños la pieza dental produce un pequeño hematoma en la encía antes de salir. Esto no es importante, el diente termina saliendo sin causar alteraciones.