Los odontopediatras no recomiendan el uso del chupete más allá de los 3 años

Durante la primera infancia el niño se enfrenta a múltiples retos y uno de ellos es dejar el chupete, como muy tarde, a los tres años. Abandonar el chupete y no sustituirlo por el dedo es todo un reto para niños y padres; pero que debe de afrontarse cuanto antes y de la mejor manera posible para que la salud bucodental del pequeño no sufra consecuencias. Con esto no queremos decir que el chupete sea malo, ni mucho menos. Los odontopediatras no prohíben su uso, solamente limitan su recomendación hasta los tres años.

A continuación vamos a exponer algunas de las recomendaciones de nuestra directora y odontopediatra, Lucía Diéguez, miembro de la Sociedad Española de Odontopediatría, para que la retirada del chupete no sea un “trauma” y sea lo más efectiva posible.

  • Retirar el chupete de una forma firme y comprensiva. Cada padre tendrá que determinar si es mejor para su hijo retirar el chupete de una vez o poco a poco, pero en cualquiera de los casos no es recomendable hacerlo a través de enfados ni castigos. Ayuda inventarse historias sobre la pérdida del chupete en las que participen personajes de dibujos o animales que le gusten al pequeños. Y, por supuesto, una vez que se retira no debe volver a darse por muchas rabietas que el niño tenga.
  • Buscar sabores desagradables. En ocasiones puede ser una buena idea impregnar la tetina de algún sabor que al niño le resulte desagradable, o incluso pinchar la tetina.
  • Razona con el niño. Explicar al niño los motivos por los que no debe seguir usando el chupete es siempre una buena opción, aunque hay que tener en cuenta que por falta de madurez puede ser la opción más complicada y menos efectiva.
  • Colaboración del odontopediatra. En este proceso los padres pueden contar siempre con la ayuda de su odontopediatra, quien conoce al niño y podrá indicar cuál es la mejor estrategia para que el niño se olvide del chupete y no lo cambie por chupar el dedo.

Esa es una de las principales situaciones a evitar.  Aunque muchos padres lo desconocen, chuparse el dedo es más perjudicial para la salud bucal del niño que usar el chupete.  El dedo puede provocar problemas en la mordida que requerirán tratamientos de ortodoncia más largos y costosos, e incluso dolores musculares en cuello y hombros, dolores de cabeza. Es muy importante frenar cuando antes este hábito evitando que se prolongue en el tiempo.

Si consideras que el equipo de Clínica Dental Lucía Diéguez, en Ourense, puede ayudarte a superar alguno de estos dos problemas, solo tienes que ponerte en contacto con nosotros.