El estrés afecta a la salud bucodental. La boca no es ajena a las reacciones que la tensión física y emocional desencadenan en el cuerpo. Vivimos en una sociedad marcada por la prisa, en la que descuidamos aspectos fundamentales para nuestro bienestar como la alimentación y el cuidado bucodental, incrementando el riesgo de sufrir enfermedades bucodentales, y desencadenar o agravar otras patologías. Además, la falta de tiempo es uno de motivos por el  que los pacientes no acuden a su clínica dental.

Enfermedades bucales derivadas del estrés

  • Periodontitis. La falta de higiene dental hace que las bacterias se acumulen en los dientes y encías, causando periodontitis o enfermedad de las encías. La hormona del estrés se denomina cortisol y provoca un mayor riesgo de sufrir esta enfermedad.
  • Aftas  bucales y herpes. El estrés altera el sistema inmunitario afectando directamente a las mucosas bucales provocando la aparición de heridas blanquecinas en las encías y mucosas, causadas por virus y bacterias derivadas del estrés.
  • Bruxismo, consiste en una acción, normalmente involuntaria por la que, generalmente cuando dormimos, apretamos los dientes unos contra otros. Esto produce dolor en los músculos de la masticación y el desgaste prematuro de las piezas dentales.
  • Sensibilidad dental. Otra de las consecuencias consiste en el desgaste de cuellos dentales y retracción de encías, lo que provoca molestias en la boca al ingerir ciertos alimentos. En ocasiones puede aparecer al masticar alimentos fríos, pero también sucede en ocasiones con los calientes.
  • Boca seca y mal aliento. La ingesta de medicamentos para la ansiedad, el estrés y los antidepresivos provoca una saliva más ácida y escasa, por lo que se produce la sequedad bucal. Además, las personas con mal aliento tienden a consumir caramelos y chicles azucarados con mayor frecuencia, lo que, sin una correcta higiene bucodental, puede llegar a provocar caries.

Para evitar estos problemas derivados del estrés, clínica dental Lucía Diéguez, ubicada en la calle Santo Domingo número 64, en Ourense, recomienda mantener una buena higiene dental (cepillado dental, seda dental, limpieza de la lengua, y colutorio bucal)  y hábitos de vida saludable como llevar una dieta sana y equilibrada y hacer ejercicio.  Además, es fundamental acudir regularmente al dentista para una revisión bucal.